Ciber K

"Vengo a la política para honrar el apellido de mi padre, no para hipotecar el de mis hijos."
F. Randazzo

sábado, 30 de abril de 2011

Actualidad: Por Claudia Gantus Inexplicablemente...

29 de abril de 2011. Seis de la mañana hora Argentina. Millones de personas en todo el mundo se instalan frente al televisor. Comienza la transmisión de la Boda Real. Casi en cadena, los canales de noticias transmiten el coro, los carruajes, el sombrero de la tambaleante anciana reina Madre, y los correctísimos ingleses agitando banderitas…
Inexplicable.
En Buenos Aires, desde temprano, algunos trabajadores se van juntando con sus referentes. Preparan las banderas, los bombos, los colectivos, las remeras. Un enorme escenario corta la 9 de Julio y los espera. TN insiste: caos de tránsito, no venga. Pero ellos van. Y son muchos.
El día está feo y la mañana porteña tiene una bruma casi londinense.


En dos extremos del mundo, en esta mañana de abril, cientos de personas se han congregado bajo una celebración. ¿Qué los moviliza? En Inglaterra, siglos de una autoridad incuestionable. Rituales de sumisión, tradición subordinada. Conciencia de súbditos bajo un poder divino, sagrado. En Buenos Aires son los trabajadores organizados, un proyecto político que los incluye, un crecimiento sostenido de la producción nacional que los necesita, un estado de derecho que los protege, el resurgimiento del colectivo social.
Conciencia de clase, que le dicen. La conciencia de clase es un saber colectivo que permite entenderse como sujeto histórico político en un tiempo y lugar determinado. Y reconocerse en esa subjetividad compartida. Durante años hemos visto en los trabajadores una conciencia puramente reivindicativa, exacerbada por el individualismo neoliberal, donde la única movilización posible estaba dada desde el reclamo por la suma de desgracias particulares. Durante los ’90 una brutal modificación de la Ley de contratos de trabajo, sumada al cierre de empresas y la privatización en masa de todos los servicios de los cuales el Estado debía ser garante, por cuestión de derecho, provocó un movimiento desarticulador del conjunto social. Te ibas a tu casa con un retiro voluntario. Te ibas vos, tu compañero, y el otro, y otro más… cobrabas la indemnización y te ponías un kiosco, un remis, un video club… y al tiempo te fundías. Claro, como tu emprendimiento había sido “privado”, “individual”, así lo era también tu fracaso. Desarticular, desarmar, romper todo lazo compañero. Mientras Barrionuevo pedía en primera persona tenemos que dejar de robar por dos años , un camionero negro y peronista denunciaba a los senadores por su complicidad con las leyes.
Hoy el gorilaje enfurecido dispara antimoyanidad… pero aplaude a la princesa, elogia su vestido, aprende del protocolo y de la historia Real (que dista mucho de ser la realidad de la historia…) Se quejan porque los trabajadores cortan las calles, pero celebra las multitudes de ingleses esperando el paso de los carruajes.
Hoy, miles de trabajadores están felices, porque han ido a festejar, porque hay un proyecto político inclusor, que busca hacer justicia frente a décadas de desconocimiento. Y fueron a mostrar su poder. Y esto asusta. Asusta que se esté gestando la verdadera conciencia de clase, la que supera las pretensiones del reclamo de aumento y entiende la discusión en paritarias (paritarias: par, parejos, yo pongo el trabajo, vos ponés el capital, mi fuerza debe ser valorada, porque tu capital depende de mi trabajo). Asusta que los directorios de las empresas incluyan representantes de un estado que debe garantizar el cumplimiento de los derechos de todos los ciudadanos. Asusta la gente en la calle. Porque no están solos. Porque caminan juntos. La movilización popular parece inexplicable.
¿Inexplicable?

3 comentarios:

  1. Disculpas si mi comentario molesta. Si pensás que lo que movilizó a los ingleses (y a todos los que estaban en Londres ese día, incluyendo muchísimos extranjeros) fue una “tradición subordinada” o “sumisión de súbditos bajo un poder sagrado”, lamento decirte que estás muy equivocada. Yo no sé si viviste alguna vez en Londres (yo hace 14 años que vivo aquí y no soy inglesa) y te puedo asegurar que lo que movilizó a la gente “no” fue sumisión. Hay que estar aquí para apreciarlo realmente.
    Tampoco pienses que los ingleses no cuestionan ni la autoridad ni a los gobernantes porque no es así. Quizás quede lindo ponerlo en tu nota pero es inexacto.


    Gabriela

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  2. Tampoco es la reina madre la que fue a la boda ya que falleció hace algunos años. Era la reina Elizabeth II, hija de la “reina madre”.

    Gabriela

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  3. La gente que va al acto de Moyano va OBLIGADA. Como es esto? Por ej, yo trabajo en una obra, y cuando se acerca un acto, el delegado de UOCRA te dice "Para el Martes me los llevo a todos al acto". El obrero que no quiere ir, es obligado a ir bajo amenazas de despido. Si! Despues viene el delegado y te dice: "Carlitos no quiso venir al acto. No lo quiero mas acá". YO PREGUNTO... A QUE SE REFIEREN CON CONCIENCIA DE CLASE???

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