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"Vengo a la política para honrar el apellido de mi padre, no para hipotecar el de mis hijos."
F. Randazzo

sábado, 12 de marzo de 2011

En la cuenta regresiva, por el derecho a la identidad.

Por Claudia Gantus

La Cámara Federal de San Martín resolverá dentro de los próximos cinco días hábiles si ratifica la orden de extraer sangre y saliva de manera compulsiva a los hijos adoptivos de la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, en la causa que investiga si fueron apropiados en la última dictadura militar. El objetivo de esta medida es analizar las muestras para comparar el ADN con centenares de muestras entregadas al Banco Nacional de Datos Genéticos y determinar si alguno de los hermanos es hijo de desaparecidos. La defensa de los jóvenes argumentó que la extracción de sangre sin consentimiento era equiparable a "un acto de tortura, vejación, un trato inhumano y degradante".

Se produce de este modo la victimización de los hijos apropiados en función de la protección de una supuesta privacidad.

El 18 de noviembre del 2009 fue sancionada la ley Nº 26.548 en virtud de la cual se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos destinado al esclarecimiento de delitos de lesa humanidad. Los Herrera Noble se oponen a esta comparación masiva  en el BNDG, por eso se niegan a entregar muestras biológicas de manera voluntaria y apelan la orden de extracción obligatoria.

Pienso en el derecho a la identidad. La identidad es un Derecho Humano. Los Derechos Humanos son innatos: Todas las personas nacemos con derechos que nos pertenecen por nuestra condición de seres humanos. Su origen no es el Estado o las leyes, decretos o títulos, sino la propia naturaleza o dignidad de la persona humana.  Esto cobra vital importancia a la hora de asumir que nadie puede conceder ni quitar  algo que el hombre posee por naturaleza.  Lo que es por naturaleza, no lo elegimos. Podemos asumirlo o no, pero yo no elijo ser un ser humano o un pez, no elijo respirar gracias a mis pulmones o eventuales branquias. Soy un ser humano, por naturaleza. Puedo elegir ser valiente o cobarde, ser honesto o traidor, ser creyente o ateo. Pero soy humano, y tengo derechos.  Los derechos humanos son inalienables e intransferibles: La persona humana no puede, sin afectar su dignidad, renunciar a sus derechos o negociarlos. Tenemos derechos. Esa es la realidad. Los tengo yo, los tenés vos, los tienen Felipe y Marcela. La identidad es un Derecho.

Entonces: ¿tan difícil es aceptar de manera inobjetable que debe saberse la verdadera identidad de todas las personas, sean “Nobles” o no? Se trata de adultos que podrán decidir después qué hacer con esa verdad. Pero no se puede poner en discusión una cuestión de derecho, que es por naturaleza, humana.

http://www.agenciapulsar.org/nota.php?id=19320

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=214937&id=407096&dis=1&sec=1

1 comentario:

  1. La justicia Argentina no puede seguir siendo "cómplice" de esta situación, ojala se resuelva pronto por el bien de Marcela, Felipe, la memoria de sus verdaderos padres, sus abuelas que los buscan y toda nuestra sociedad.

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