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"Vengo a la política para honrar el apellido de mi padre, no para hipotecar el de mis hijos."
F. Randazzo

miércoles, 30 de marzo de 2011

El Precio de la Carne

En estos días, y como suele ocurrir cíclicamente, el precio de la carne está injustificadamente por las nubes. Y digo injustificadamente porque aquellos que venden determinados cortes a 50 pesos el kilo o mas, son chorros o incompetentes.

Quiero que lo sepan las amas de casa: el lomo, que es el corte mas caro, no puede hoy costar en la góndola o el mostrador mas de 30 pesos el kilo. Luego, ninguno del resto de los cortes -ya sea peceto, cuadril, colita o el que se le ocurra- puede costar mas de 25 pesos el kilo. Es decir, el precio de la carne está artificialmente elevado en un 100%. Y que no vengan con falsos argumentos para justificar el encarecimiento. A mi no me pueden engañar porque yo también soy carnicero y en mis comercios rigen los precios que he mencionado.



También quiero que sepan que no es el productor el que se beneficia con tan desmedido aumento. Los responsables y beneficiarios son, principalmente, los supermercados, esas cadenas extranjeras -salvo Coto, que es de capital nacional- las que lucran con el consumidor local y fijan los precios a su antojo.

Para justificar este atropello al consumidor suelen decir que la carestía se debe a la escasez, pues falta carne. ¡Es una tremenda mentira!. No sólo no falta carne en nuestro país, sino que el stock ganadero de la Argentina en relación con su población es uno de los mayores del mundo. Y a las pruebas me remito: Estados Unidos, con 330 millones de habitantes, tiene 150 millones de cabezas; Brasil, con 200 millones de pobladores, cuenta con 160 millones de cabezas, mientras que en la Argentina, que tiene 40 millones de habitantes, el stock ganadero es de 50 millones de cabezas.

Cabría preguntar, ¿por qué, pese a los precios de la góndola, la gente insiste en comprar la carne en el supermercado?. Hay varios factores. Las madres de quienes hoy peinamos algunas canas acostumbraban a recorrer los comercios en busca de los mejores precios. Hoy vivimos apurados, y resulta mas rápido hacer las compras en un solo lugar. Antes no existía el anzuelo de las tarjetas, que permiten comprar hoy y pagar el mes que viene. También presentan el gancho de determinados descuentos tales o cuales días. Claro que, ¿de que sirve un descuento del 10% o del 15% sobre un producto que ya viene aumentado el 100%?. Además, fíjense que generalmente los supermercados excluyen la carne de esas promociones.

A aquellos que quieran ahorrar, y comprar toda una variedad de productos, les aconsejo ir al Mercado Central y me van a agradecer el consejo. Es de fácil de acceso sobre la autopista Ricchieri. Pero a quien de todas maneras le resulte algo alejado, va otro consejo: formen en el barrio un pool de vecinos y un par de ellos pueden ir y hacer la compra para todos. Comprando en cantidad conseguirán los productos aún mas baratos.

Hoy, como ayer y como siempre, hay que defender el peso, hay que defender el salario, y no entregarse a la voracidad de aquellos que lucran aprovechando las necesidades del consumidor, de las familias.

José Alberto Samid

1 comentario:

  1. Esto me parece más que interesante, Fernando. Lo que pasa que la gente suele tener poco tiempo para trasladarse y obtener mejores precios. Es una lucha.

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